Museos por descubrir en Cataluña

Cataluña tiene 115 museos por los que pasan casi 11 millones de personas anualmente, los hay para todos los gustos para los amantes de Picasso (Museo Picasso) y de Dalí (Museo Dalí), para los más curiosos (Cosmocaixa), para los que prefieren el arte catalán (MNAC) y hasta para los fanáticos del Barça (Museo del F.C. Barcelona).

Casi todos los que han nombrado están en Barcelona, y la mayoría son muy conocidos, pero existen lugares que, a pesar de no gozar de tanta popularidad, son buenos y merecen una visita, aquí tienes algunos museos por descubrir en Cataluña.

Colección de carrozas fúnebres

A pesar de que aquí no se vive la muerte de manera tan devota como en otros países, como por ejemplo México, cada vez más personas se animan a visitar cementerios, algunos de ellos repletos de obras de arte, todas protegidas con cerraduras de alta seguridad y revisados por cerrajeros especializados.

En el extenso y bonito camposanto de Montjuic, en Barcelona, hay un museo de carrozas fúnebres, en una hora y media podrás aprender mucho de estos carruajes y ver de cerca 20 unidades (entre carrozas y coches) que se usaban para acompañar al difunto a su destino final.

Museo del Perfume

Los turistas que andan por el paseo de Gracia barcelonés pasan de largo cuando llegan al número 39 sin saber que allí abrió las puertas un cerrajero en 1961, un museo que pretende mostrar al público la evolución de los frascos y recipientes para perfumes a lo largo de la historia.

En sus vitrinas no solo hay recipientes modernos, sino también frascos egipcios, griegos, romanos y árabes, más de 5.000 recipientes que han contenido perfume, si tienes pensada la  visita a La Pedrera o la Casa Batlló, debes visitar  este curioso museo.

Museo de Autómatas

En la montaña de Tibidabo se encuentra el parque de atracciones operativo más antiguo de España, y dentro de él hay escondido un lugar mágico que muchos desconocen, el Museo de Autómatas.

A pesar de que hoy lo que tiene más seguidores entre jóvenes y no tan jóvenes son las montañas rusas o los túneles del terror, esta pequeña joya con más de 40 autómatas, que datan de finales del siglo XIX hasta mitad del XX, es un referente mundial, una colección que nos transporta a un pasado más humilde, sí, pero también más lleno de magia.

Museo etnográfico de Ripoll

¿Cuál es el tesoro más grande que puede conservar una sociedad? Sin duda alguna, su memoria, el legado que miles de personas han ido dejando poco a poco a las nuevas generaciones.

En el Museo etnográfico de Ripoll encontraras instrumentos y objetos cotidianos que han marcado el día a día de un pueblo, la exposición está dividida en 12 ámbitos diferentes (juguetes, utensilios de campo, religiosos, de casa) lo cual facilita una visita amena y didáctica.

Museo de la Anchoa y la Sal

En España las anchoas más famosas son las de la Escala, población marítima de la Costa Brava, la industria de las anchoas ha hecho mundialmente conocida a este pequeño pueblecito, y este museo trata precisamente de explicar la historia de la pesca y del salazón de este pez azul, una historia que va desde el siglo XVI hasta la actualidad.